El Chavo Del 8
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Ciudad de Panamá/Carlos Sánchez Fábrega, gerente general de MiBus, detalla cómo el incremento en los precios de los combustibles y la falta de inversión en el presupuesto MiBus amenazan la operatividad del transporte público en Panamá, un sistema que hoy moviliza a un millón de panameños cada día.
Según Carlos Sánchez Fábrega, el sistema de autobuses opera hoy al límite de su capacidad histórica reciente, movilizando a 500 mil usuarios diarios en días hábiles. A esta cifra se suman los más de 400 mil pasajeros del Metro de Panamá, logrando que cerca de un millón de personas dependan de la red de transporte masivo.
A diferencia del tren, que tiene una ruta fija, la flota de buses tiene la ventaja de ajustarse a la demanda, agregando o quitando unidades según la necesidad. Sin embargo, esta operatividad enfrenta un golpe financiero severo.
Sánchez Fábrega reveló que, debido al alza internacional de los combustibles, el sistema cerrará este año con un déficit de 14 millones de dólares, lo que representa casi un 10% del presupuesto anual. Mientras que en años normales el gasto en diésel rondaba los 25 millones de dólares, en 2026 la factura llegará a los 42 millones de dólares.
Para mantener las unidades en la calle, el gerente de MiBus agradeció el apoyo de las compañías suministradoras y el subsidio al transporte del gobierno, aunque advirtió que los retrasos en los pagos complican el flujo de caja.
El panorama para el próximo año no es menos complejo. El presupuesto MiBus recomendado por el gobierno central asciende a 160 millones de dólares, pero destina apenas un millón y medio para inversión. Según el gerente de MiBus esta cifra es insuficiente para cubrir las necesidades reales del sistema.
Por un lado, se requieren 14 millones de dólares adicionales solo para la compra de repuestos. La flota de buses se ha envejecido y los costos de la logística global han encarecido cada pieza. Por otro lado, el programa de modernización quedó sin fondos.
"La idea es comprar alrededor de 120 buses adicionales el próximo año", explicó Sánchez Fábrega. La meta es adquirir 100 unidades anuales hasta 2029 para reemplazar las unidades viejas, dar el salto hacia los buses eléctricos y, fundamentalmente, comprar buses más pequeños que logren penetrar las barriadas y acercar el servicio a las paradas de los usuarios.
Para lograr esta renovación, la entidad solicita unos 40 millones de dólares extras en el programa de inversión (o 31 millones si se descarta por ahora la reubicación del patio de Curundú). Todo este engranaje financiero se sostiene exclusivamente a través del subsidio al transporte, por lo que MiBus espera que la Asamblea Nacional y el Consejo de Gabinete aprueben los ajustes necesarios para no detener la movilidad de los panameños.