Gobierno chileno pide apoyar cambios tributarios y oposición los critica
El Gobierno chileno pidió hoy el respaldo legislativo a los cambios tributarios anunciados este martes por el presidente Sebastián Piñera, mientras la oposición los criticó por favorecer supuestamente a las grandes empresas.
El ministro de Hacienda, Felipe Larraín, pidió a los legisladores "mirar el proyecto en su mérito y no a quien lo presenta", al insistir en que el objetivo es modernizar "un sistema tributario, engorroso, muy complejo, que ha desincentivado el crecimiento, el ahorro, la inversión y el empleo".
En declaraciones a medios locales y en una posterior rueda de prensa, Larraín subrayó los beneficios para las pequeñas y medianas empresas (pymes) de la nueva propuesta.
"Vamos a tener un solo sistema tributario, con consideraciones especiales para las pymes, a las que el SII (Servicio de Impuestos Internos) hará una propuesta de declaración, tal como ocurre con las personas", sostuvo.
"Vamos a ir a discutir el proyecto con buena voluntad y esperamos lo mismo desde la oposición", dijo y descartó, como ha dicho la oposición, que la iniciativa busque desmantelar la reforma tributaria llevada a cabo por Michelle Bachelet.
Dicha iniciativa tuvo por objetivo financiar, mediante un alza de impuestos a las empresas, la reforma educativa hacia una enseñanza pública gratuita, de calidad y sin fines de lucro.
"Más allá de la opinión que podamos tener de la reforma de 2014, esto es una modernización tributaria que mira al sistema en su conjunto y mira el futuro", reiteró el responsable de las finanzas públicas.
"Los que dicen que aquí se benefician las grandes empresas no están viendo los números. Cada uno tiene derecho a sus opiniones, pero no a sus propios números", apostilló.
Piñera, en su anuncio, dijo que busca crear "un sistema tributario más simple y único, más equitativo y plenamente integrado, para todas las empresas chilenas", en especial a unas 150.000 pymes, que tendrán menores tasas impositivas.
También anunció incentivos a la inversión y crecimiento económico a través de un "sistema de depreciación acelerada o instantánea para las empresas.
Entre los empresarios los anuncios fueron recibidos con cierta cautela al no haber incluido explícitamente rebajas tributarias y diversos dirigentes gremiales coincidieron en querer conocer los detalles del proyecto.
Los anuncios relacionados con las pymes fueron bien acogidos por los agricultores, pues "el 95 % de las empresas agrícolas califican como pymes", según el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Ricardo Ariztía.
Alejandro Micco, exsubsecretario de Hacienda de Bachelet, afirmó que la propuesta tiene "muchos cabos sueltos" y descartó que sea un paso a la modernidad.
"Estos son sólo algunos ajustes. Hay cambios importantes, pero no un cambio con el que podamos pasar de una economía premoderna a una posmoderna", dijo a Radio Cooperativa.
Agregó que el tema de la integración encubre una rebaja de impuestos del orden de 600 millones de dólares anuales a las empresas más grandes, "y no sale cómo se van a compensar".
Otro punto oscuro, añadió, es el alza de la exención de impuestos a las viviendas, duplicando el valor mínimo para tributar, que "también es un monto importante de dinero y tampoco sale cómo va a ser compensado".
La oposición tiene mayoría en ambas ramas del Parlamento chileno.